Japón reingresa a la alta política internacional

mayo 20, 2026

 Por: José Miguel Alonso Trabanco*

Para citar este artículo: José Miguel Alonso Trabanco, “Japón reingresa a la alta política internacional”, Blog del Grupo de Estudios Sobre Eurasia, 20 de mayo de 2026, [https://euroasiaticos.blogspot.com/2026/05/japon-reingresa-la-alta-politica.html]

En las deliberaciones sobre la “alta política” internacional, Japón suele ser desestimado debido al bajo perfil que asumió tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, esta apariencia es engañosa. Japón se prepara para desempeñar un rol más asertivo en Asia-Pacífico. A pesar de su prolongada "hibernación" y problemas como su pronunciado declive demográfico, el ocaso del país del Sol Naciente todavía se encuentra lejano.

Fuente: El Economista

En la post Guerra Fría, el ecosistema estratégico de Japón ha mutado. El auge de China e India, la competencia estratégica entre Washington y Beijing, el pivote de Rusia hacia el oriente, la reactivación de tensiones militares regionales, la impredecibilidad de Washington y las amenazas nucleares norcoreanas suscitan ansiedades estratégicas en Tokio. Además, el prospecto de conflicto en torno a Taiwán, la posible irrupción del caos en la península coreana y los reacomodos geopolíticos en Asia-Pacífico también resultan inquietantes. Hasta el momento, Japón permanece en la órbita estratégica de Washington. Desde la óptica norteamericana, Japón es un aliado que alberga una robusta presencia militar estadounidense. El Gobierno japonés tiene acceso preferencial a la adquisición de armas de manufactura estadounidense, incluyendo cazas F-35. Hay también colaboración estrecha con los “Cinco Ojos”, una alianza de inteligencia liderada por Estados Unidos y otros países de la anglósfera. Japón también se ha sumado al llamado “Quad” como contrapeso colectivo a la influencia de China. Junto con Washington y Bruselas, Japón se alista para contrarrestar la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) con proyectos de interconectividad alternos. Estas medidas son entendibles si se considera que, por cuenta propia, Tokio carece de la capacidad para contener el poderío chino. 

No obstante, la inclinación prooccidental de Japón en el largo plazo no debe darse por sentada. Una movilización militar en contra de China acarrearía riesgos significativos y tampoco está claro si este país cuenta con la preparación política y material suficiente. Recurrir a la protección nuclear estadounidense con fines disuasivos es una cosa, pero unirse a una campaña ofensiva de guerra expedicionaria es un asunto diferente. El declive de la hegemonía estadounidense o la reticencia de Washington a involucrarse orillarían a Japón a repensar su posición para amplificar sus grados de libertad. Asimismo, la implementación de aranceles a productos japoneses automotrices y metalúrgicos por parte de Estados Unidos subraya la vulnerabilidad de las industrias japonesas.[i] Otro matiz sobresaliente es que, aunque Japón se sumó a las sanciones económicas contra Rusia, la nación nipona —pensando en su seguridad energética— sigue importando hidrocarburos rusos.

Algunos estudiosos de la geopolítica han vaticinado un redireccionamiento en la brújula estratégica japonesa. El General Karl Haushofer predijo que, en el largo plazo, Japón se sumaría al bloque de potencias pan-euroasiáticas contra sus contrapartes atlantistas.[ii] Haushofer agregó, como precedente, que Japón y China habían coexistido durante siglos en calidad de potencias, una realidad que podría retornar en un entorno policéntrico. Llaman la atención los acercamientos diplomáticos entre Japón, China y Corea del Sur con miras a reforzar sus intercambios económicos trilaterales. Parag Khanna sostiene que Japón será paulatinamente atraído por la fuerza gravitacional económica, cultural, identitaria y civilizacional de un orden asiático emergente como uno de sus pilares.[iii] Con base en la presunción de que el poderío del “Reino Medio” declinará, George Friedman pronostica que los intereses nacionales de Japón y Estados Unidos están destinados a colisionar tanto en Asia-Pacífico como en el espacio exterior, choque que podría detonar una guerra cinética.[iv] Aunque estas hipótesis prospectivas se decantan hacia direcciones heterogéneas, coinciden en que la marcha de la historia obligará a Japón a cobrar una mayor proactividad.

Una consideración relevante es que el poder nacional japonés está subutilizado. Ello podría modificarse si Tokio asume un rol más independiente y asertivo. Japón tiene el cuarto mayor PIB del mundo y ocupa el primer lugar en el Atlas de Complejidad Económica de Harvard. El complejo militar-industrial japonés produce armamento de vanguardia (el proyecto de caza furtivo Mitsubishi F-X lo confirma). Las fuerzas japonesas disponen también de una flota de alta mar con capacidad de proyección regional de poder. Japón posee la experticia científica para desarrollar su propio programa de armas nucleares. Tokio dispone de un formidable aparato de espionaje económico.[v] Esta nación asiática cuenta con el capital humano y tecnológico para aprovechar las ventajas de la Industria 4.0. Las asociaciones público-privadas japonesas encaminadas a modernizar la fabricación de semiconductores y chips avanzados y alcanzar una autosuficiencia soberana en ecosistemas de IA dan cuenta de ello.[vi] Ante un panorama volátil y plagado de “guerras comerciales”, amenazas arancelarias, inestabilidad financiera, manipulaciones asimétricas de la interdependencia compleja y disrupciones en las cadenas de suministro, Japón no puede delegar su seguridad nacional económica. 

Más allá de complacencias discursivas, Japón no comparte los principios del orden mundial liberal, del “fin de la historia”, ni la mentalidad de las “sociedades abiertas” occidentales. Tokio ha sido pragmático al cosechar los beneficios de la Pax Americana, pero no se adhiere a su cosmovisión. Como es sabido, algunas facciones de la elite japonesa piensan que desempolvar la tradición imperial japonesa es válido. El fortalecimiento del ejército japonés, la proliferación de la cooperación militar con varios socios y el aumento en los presupuestos de defensa son indicadores dicientes. El ideario que animó a Tokio a emprender el camino de la guerra en el siglo XX no se ha extinguido del todo, solamente permanece latente, en espera de ser reactivado.


Conclusiones

Durante la Guerra Fría, Japón se dedicó principalmente a los negocios.[vii] No obstante, los andamiajes que sostuvieron el estatus quo en Asia-Pacífico se están desarticulando. La estabilidad estratégica regional y el reordenamiento del balance de poder están en juego. El espectro de la anarquía acecha. Japón no puede confiar en la inercia bajo un sistema internacional peligroso en el que abundan las dinámicas adversariales. La tracción de fuerzas impersonales, la resiliencia del carácter nacional japonés y la necesidad de abrirse paso por cuenta propia están reanimando a una potencia que había estado atestiguando el juego a una distancia segura. Ahora que la historia está retomando su curso, se perfila el retorno de Japón al escenario de la alta política. En esta fase de su ciclo histórico, la nación nipona necesitará más que una abultada chequera o teatralidad kabuki para reclamar la posición encumbrada a la que aspira. Japón está llamado a ser más que un actor secundario en la partitura de un potencial siglo asiático.

 

*El autor es doctorante en Estudios de Defensa y Seguridad en Massey University (Nueva Zelandia) (https://orcid.org/0009-0007-3123-4597). 

 



[i] Rupakyyoti Borah, “U.S. Tariffs Hit Japan Inc. Hard,” RealClearWorld, June 10, 2025, https://www.realclearworld.com/articles/2025/06/10/us_tariffs_hit_japan_inc_hard_1115563.html.

[ii] Karl Haushofer, Geopolitics of the Pacific Ocean: Studies on the Relationship Between Geography and History (Bonn: The Edwin Mellen Press, 2002).

[iii]Parag Khanna, The Future Is Asian: Commerce, Conflict and Culture in the 21st Century (New York: Simon & Schuster, 2019).

[iv] George Friedman, The Next 100 Years: A Forecast for the 21st Century (New York: Doubleday, 2009).

[v] Roger Faligot, Naisho: enquête au coeur des services secrets japonais (Paris: La Découverte, 1997).

[vi] Akira Sumikawa, “Inside Japan’s Struggle to Build Sovereign AI,” Asia Times, September 10, 2025, https://asiatimes.com/2025/09/inside-japans-struggle-to-build-sovereign-ai/.

[vii] Robert Gilpin, Global Political Economy: Understanding the International Economic Order (Princeton, NJ: Princeton University Press, 2001).

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